Resumen de las gestiones sobre nuestros Caídos cont.

 

A la caída del muro de Berlín y la llegada de la Perestroika, es cuando la Hermandad empieza a actuar con firmeza. En los años 90 y 91 hay contactos con organizaciones rusas que se ofrecen para recuperar los restos de nuestros Caídos, pero resultan ser organizaciones mafiosas, al extremo que una de ellas “Paz Eterna” llegó a involucrar a su Majestad la Reina DĒ Sofía. Se hicieron visitas a la Embajada de la URSS, al Agregado de la Embajada Alemana, se hizo intervenir a D. Sabino Fernández Campos para que intercediera ante su Majestad el Rey, para que éste apoyara nuestras peticiones, etc. etc..

El 2 de abril de 1992 una Comisión de la Hermandad, compuesta por algunos antiguos Oficiales de la División, entonces ya Generales y Tenientes Generales, visitó al JEME – Tte. Gral. Porgueres- para solicitar que se trajeran a España los restos de algún Caído para depositarlos en el Monumento a los Caídos de la División Azul que la Hermandad y la Fundación habían levantado en el Cementerio de la Almudena de Madrid; que estos restos fueran recibidos con los honores correspondientes y que se levantara algún monumento en los antiguos cementerios españoles. Trasladada nuestra petición al Ministro de Defensa, García Vargas en aquel entonces, éste da su visto bueno y se nombra al Coronel de E.M., Santamaría, para que sirviera de Enlace entre la Hermandad y Defensa, y éste dio vía libre para que nos dirigiéramos directamente a los Agregados de Defensa de las Embajadas de Moscú y Bonn, ya que ellos no podían intervenir. Se iniciaron las gestiones cerca del Agregado de Defensa de Moscú, facilitándole información sobre todo lo realizado hasta esa fecha, y posteriormente se les envía toda la información con croquis y planos correspondientes para la localización de los distintos enterramientos. Aprovechando dicha documentación, el Embajador en Moscú y el Agregado Militar, acompañados por el Director de Memoriales Militares, visitan el frente de la División en la zona de Leningrado, localizando los Cementerios españoles y pasando informe sobre los mismos.

Ya en contacto con la DIGENPOL y con su apoyo decisivo, al cual debemos nuestro agradecimiento, el 28 de abril de 1994 es traído a España con un avión del Ejército del Aire los restos incinerados de un Caído y recibidos con los honores correspondientes. Entregados a la Hermandad, éstos son depositados en el Monumento a los Caídos de la División Azul, del Cementerio de la Almudena de Madrid.

Cementerio Militar Alemán.

Dado este primer paso, el 3 de junio de 1994 se propone a Defensa, a través del JEME, la solución definitiva para los restantes Caídos. Sopesadas las distintas opciones, y teniendo en cuenta la firma del Convenio Germano-Ruso de 16.12.92, en el cual se establecen como únicas Organizaciones que pueden actuar en la recuperación de los restos de ambos bandos, a la Volksbund por parte alemana y Memoriales Militares por parte rusa, y considerando que la División Española de Voluntarios era la 250 de la Wehrmacht, ésta podía entrar dentro de dicho convenio a través de la Volksbund, con la cual ya habíamos estado en contacto, proponiendo que se ocuparan ellos de la recuperación de los restos y su traslado a un Cementerio Militar Alemán para su cuidado.

El 12 de septiembre el Ministro contesta al JEME, conforme con la propuesta, indicando que ha decidido incluir en los Presupuestos de 1995 una partida de 40 millones para dar sepultura digna a los Caídos de Rusia y renovar los Cementerios en Marruecos. Al mismo tiempo Defensa inicia las gestiones con la Volksbund a través del Agregado de Defensa en Bonn y el 4 de agosto de 1995 se firma el Convenio con la Volksbund, e inmediatamente la Hermandad facilita a dicha Organización toda la documentación recopilada, en cuanto a planos de situación de los enterramientos, listados de Caídos, etc. para que puedan iniciar los trabajos.